Este 2020 mi objetivo era conseguir un trabajo en otro país. Entonces, en Enero decidí dar el paso de empezar en Talently. Claramente, lo que no me esperaba es que la pandemia me iba a jugar en contra para poder moverme a otro país; pero a pesar de eso, estoy muy feliz de haber conseguido un trabajo en la multinacional europea Tecnotree y en medio de la crisis. Me gustaría compartir cuál ha sido mi historia ya que creo que fue un camino poco común, a su vez sumamente interesante y de aprendizajes que me van a acompañar a lo largo de mi carrera.

En mi paso por el programa hubieron muchos altos y bajos, desde el inicio. Empecé en el programa cuando estaba en medio de la negociación de una oferta para moverme a Montevideo. Fue una gran coincidencia, porque una de las mentoras del programa era peruana como yo y vivía por allá, lo que me permitió darme cuenta que posiblemente esa no era la mejor oferta para mí en ese momento. A pesar de eso, esa experiencia me permitió probar varias cosas diferentes, cómo desempeñarme en entrevistas, negociar mi salario, y a su vez tener prácticas con el equipo de Talently que me dejarían más listo para las oportunidades que estaban por venir.

Tuve un periodo muy dinámico, tenía entrevistas todo el tiempo, iba avanzando a lo largo de mis procesos de selección, mí job hunt board de Talently iba y venía, mientras en mis sesiones de asesoría 1-1 iba trabajando en mi CV, Linkedin, cover letters, matriz de respuestas en behavioral interviews, entre otras. Creo que una pieza clave de este proceso fue que aprendí a cuantificar mis logros lo cual fue significativo pues mostró resultados rápidos: empecé a recibir más invitaciones vía LinkedIn, varios reclutadores querían contactar conmigo e invitarme a procesos de puestos de trabajos interesantes, ¡de hecho lo siguen haciendo hasta ahora!

Incluso me entrevisté con una empresa de banca americana con la que Talently me conectó y que estaba en el proceso de abrir sus oficinas en Perú, esa experiencia fue excelente por la calidad de personas con las que hablé a lo largo del proceso. Ya en la entrevista final que fue realizada en un lugar de mucha nostalgia, justo en una torre al frente de la Universidad de Lima, la cual fue mi alma mater, donde pase muchos años como estudiante y donde tuve mi primer trabajo como asistente del laboratorio de tecnologías hace años.

Bueno ese día llegue muy temprano, fui lo más puntual, al promediar las once de la mañana apareció el CIO de esta gran compañía y me tocó subir hacia el último piso de la torre. Ya en la parte superior del edificio, la verdad que tu no te imaginas lo que es estar a metros de la entrevista más importante de tu vida, es increíble, muy emocionante. Tuve la entrevista con él 15 minutos más tarde, fue una experiencia impresionante, totalmente realizada en inglés y nunca me había sentido con tanta confianza que me pude explayar perfectamente, el CIO (Chief Innovation Officer) entendió mucho de mi motivación, lo que yo busco en una organización, mi experiencia, el valor que le puedo dar a su compañía, mis metas a mediano y largo plazo y sobretodo se quedó muy contento cuando le di a entender el talento peruano y latinoamericano que hay en esta región y que perfectamente puede ser tan competitivo a nivel de software y otras tecnologías como en otros países del mundo.

Días después recibí un mail felicitándome por mi performance en la entrevista, ya que junto a otros participantes destacados habíamos convencido al CIO del talento peruano y de abrir sus oficinas en Perú. Sin embargo, las posiciones recién se iban a abrir una vez que la empresa esté establecida localmente, luego vino el problema de la pandemia, ralentizó el proceso y entonces yo continué con mi búsqueda laboral.

Pasé por varias entrevistas finales en otras organizaciones, me sentía con un pie dentro de ellas y las ofertas se caía por algún motivo. Hubo semanas en las que sentía que no avanzaba, me estancaba. Es aquí donde más valoré el apoyo de Talently y de mis mentores en darme la motivación que necesitaba para retomar mi búsqueda y mantenerme enfocado en el objetivo de completar 10 aplicaciones a la semana. Me di cuenta que la estadística funciona, entre el 20-30% de mis aplicaciones pasaban a la siguiente fase y así hacia adelante, entonces sabía que era cuestión de tiempo para llegar a la oferta ganadora.

Cuando llegó la pandemia yo ya estaba nuevamente motivado y con ganas de ir por ese trabajo. Después de algunas reuniones con mi mentora, reinventamos mi estrategia, empecé a crear marca en LinkedIn, desarrollar un portafolio propio y empezar a agendar sesiones 1-1 más proactivas de technical mock-interview con un coach técnico. ¡El esfuerzo dio resultados! Poco después volví a ser conectado por Tecnotree. Tuve dos llamadas con los gerentes técnicos de la empresa en las que tuve el reto de resolver varias preguntas técnicas complejas. ¡Y llegó la tan esperada oferta laboral! Quise probar mis habilidades recién adquiridas de negociación de salario, ¡y funcionó! Aún recuerdo que una mañana me levanté, vi en my WhatsApp que habían aceptado mi contrapropuesta y solo pensé: "Wow! Finalmente lo he logrado".

Ahora, me emociona comenzar este nuevo reto en Tecnotree, trabajar de la mano de un equipo internacional en el cual podré crecer como profesional y con un mejor salario. Finalmente, me encantaría transmitir tres consejos grandes a quienes estén leyendo esto:

  • Véndete - Lamentablemente en Ingeniería nadie se pone a pensar del marketing. No es para alimentar el ego o tener un aire de superioridad sino es vital para que el mundo te conozca a ti y a lo que eres capaz de hacer.
  • Sé perseverante - Vas a fallar y te vas a frustrar en el camino pero tienen ser resiliente y nunca parar en su búsqueda de nuevos trabajos.
  • Sé paciente - Tienes que poner el tiempo y dedicación a tu búsqueda de trabajo y cuando menos te lo esperes la oportunidad que estabas esperando va a llegar.